Cosas Prácticas 2.0

Busco trabajo de lo que sea. Estrategias en la búsqueda de empleo

Busco trabajo de lo que sea.

¿Es tu estrategia en la búsqueda de empleo?

El otro día en una de mis redes sociales me llegó un mensaje privado pidiéndome ayuda.

El poder de enfocarte en algo en concreto

Un chico me contó que estaba buscando trabajo como ilustrador digital, me preguntó si conocía a alguna empresa o alguien que estuviera ofertando algún puesto vacante. Quería hacerme llegar su curriculum.

Le  respondí, que si me enteraba de alguna oferta de empleo de ese perfil profesional se lo haría saber.

En un segundo mensaje me aclaró que, aún, se estaba formando como ilustrador y que estaba “buscando cualquier trabajo”.

Ese “buscando cualquier trabajo” hizo saltar, en mí, todas las alarmas pues no es la primera vez que me encuentro a alguien que está buscando trabajo y me dice “yo lo que quiero es trabajar, da igual… en lo que sea”.

Incluso cuando estás en paro, no sé si a ti te ha pasado, a mí sí, las personas a tu alrededor que tienen trabajo o que no lo están buscando, te recriminan y dicen “tienes que trabajar de lo que sea” pues hay que trabajar y da igual en lo que trabajes, lo importante es llenar el frigorífico.

Y no digo yo que no,  claro que es muy importante llenar el frigo.

Si estás en un caso muy extremo tienes que adoptar una solución extrema para resolver esa situación y trabajar en lo primero que pilles… pero a la larga… no es una buena estrategia, no todo vale. ¿Por qué?

Uno de los puntos a tener en cuenta en la búsqueda activa de empleo es enfocarte en un tipo de perfil profesional y no en todo el mercado laboral con ese “busco trabajo de lo que sea”

Es como si vas a hacer tiro al plato y en vez de apuntar y centrarte en  el plato que te lanzan cada vez, pretendes que te lancen todos los platos del tirón y darles a todos ellos con un solo disparo.  

Eso es imposible.

Todo en esta vida es energía inteligente.

En este caso, cuando” busco trabajo de lo que sea” esa energía se dispersa y no consigues nada porque pierdes el foco al dispersarte en muchas ofertas  o bien, en el mejor de los casos, tus resultados son francamente pobres.

No enfocas tu energía en la búsqueda de un empleo concreto.

Esto sucede tanto cuando tienes mucha metas como cuando no tienes ninguna porque no sabes en qué trabajar.

En ambos casos, tu energía está tan dispersa, que es complicado lograr lo necesario para alcanzar un puesto de trabajo.  Careces del empuje y la motivación.

Se nos olvida lo importante que es el enfoque, donde tienes tu atención ahí está tu energía.

Si te diversificas mucho, pierdes fuerza, no estás centrado en un objetivo.

Recuerda: una lupa puede hacer arder unas hojas, siempre y cuando los rayos del sol se centren en un solo punto.

Además, yo no sé tú  pero uno no vale para todo.

Busco trabajo de lo que sea. ¿Vales para todo? Trabaja en algo que te guste, que vaya contigo

Busco trabajo en lo que sea

Cuando necesitamos trabajar con urgencia o no sabes a qué dedicarte, entras en el “buscar cualquier trabajo”, pero la realidad es que no todos los trabajos van con uno.  

Aquí entra el autoconocimiento que tengas sobre ti.

Esto no significa que solo valgas para un solo perfil profesional,  de hecho, puedes tener varios perfiles profesionales, como me pasa a mí, pero soy consciente que no sirvo para trabajar en cualquier empleo.

No tengo las competencias, formación, experiencia ni las cualidades necesarias para desempeñar cualquier trabajo.  

Es necesario que te conozcas a ti mismo para poder encaminar mejor tus pasos hacia perfiles profesionales en los que te sientas cómodo y se te dé bien desempeñarlos.

Si eres de los que no tienen ni idea de qué quiere trabajar no te queda otra que ensayo y error y ahí tienes que ir probando pero aún así, tienes que elegir en qué enfocarte, qué es lo que mejor se te da, si más o menos te gusta…

¿Te puedes imaginar, verte en tu cabeza, trabajando de eso? ¿Qué sientes cuando te imaginas trabajando en ese empleo? Si no te ves o te sientes mal, echa la red por otro lado, no es tu camino…

Por ejemplo, yo siempre tuve claro que camarera en un bar o restaurante no me va, ni ayuda a domicilio, ni empleada de supermercado, ni trabajar en el área de los seguros. Así que nunca me enfoqué en esos sectores.

Probé a trabajar como comercial a puerta fría, ¡Qué desastre! No valgo para ello.

Y es que hoy en día, creemos que hay trabajos menores en los que podemos trabajar sin más.

Eso ocurría antaño, en los tiempos de María Castaña en el que no había tanta competencia pero ahora es raro el puesto de trabajo que no te pide que tengas competencias profesionales, cierta formación y/o experiencia. 

El ejemplo más claro es una camarera de pisos.

Hoy, hasta para trabajar limpiando en un hotel, necesitas una formación específica para saber desempeñarte bien en ese sector.

Y alguien dirá, si pero limpiar es limpiar… y ello es cierto pero en tu casa no trabajas a ritmos tan estresantes y fuertes como en un hotel, ni tienes determinadas formas de proceder, detalles y demás que hacen que limpiar en un hotel no sea lo mismo que limpiar en tu casa.

Es muy importante que te guste lo que haces  porque si no es así, vas a durar dos telediarios en ese puesto de trabajo o amargarte lo más grande.

No malgastes tu energía en actividades y trabajos que lo que hacen es quemarte y parar o retrasar el que encuentres el empleo que si te motiva y quieres hacer.  

Además, si comienzas a” trabajar en lo que sea” vas a entrar en una espiral de trabajos malos de los que a la larga es difícil salir de ahí.

Cuando trabajas en lo que te gusta  o en algo que se te da bien, todo fluye, te sientes bien, estás motivado en la búsqueda de tu lugar profesional en el mundo.

Evita caer en el circulo vicioso de trabajar en lo que sea

¿Por qué te digo esto?

Todo lo que te estoy contando, además de haberlo experimentado yo, también lo he comprobado trabajando de orientadora laboral.

Los usuarios que se enfocaban en un determinado tipo de empleo que más o menos les gustaba o se veían haciéndolo, lo encontraban antes o después. Se sentían, al menos, encaminados hacia su verdadero objetivo.

Los que estaban abiertos “a lo que sea” estaban frustrados, la oferta laboral que le presentabas les producía muchas dudas, tenían dificultades para decidirse si echaban su curriculum o no.

Si al final se decidían y conseguían el empleo, estaban contentos por poder trabajar pero no eran precisamente “la alegría de la huerta”, estaban resignados y poco más.

También me he encontrado con un gran número de personas muy valiosas y competentes que por “trabajar en lo que sea” en un momento de necesidad o de no saber en qué trabajar, han quedado atrapadas en una sucesión de malos trabajos de los que es muy difícil salir.

En esa situación no tienes ni tiempo ni suficiente dinero para seguir formándote y esperar a que haya una oportunidad mejor.

Aspiras a otro tipo de trabajo pero al final la necesidad te vuelve a atrapar.

Están metidos en una rueda de hámster, girando en torno a trabajos precarios y malos, con pocas esperanzas de salir de ahí si no cortan esa deriva.

Sé que esto es difícil de hacer cuando estas necesitado.

Es una gran trampa de la luego es complicado salir.

Y lo más preocupante de todo es que cada vez más hay un mayor número de personas en esta situación.

Tú que me estás leyendo, si puedes permitírtelo, te aconsejo que tengas un poco de paciencia, ponte en valor como profesional y sigue formándote para ampliar tus posibilidades.

Al final la oportunidad llega si te lo propones.

Lo he visto muchas veces.

El poder de lo concreto. Perseguir un solo objetivo profesional

Si quieres obtener un empleo, con la energía  y tiempo que dispones, céntrate en solo un perfil profesional, uno que sea realmente bueno para ti aunque sea un paso intermedio hasta lograr lo que realmente quieres.

Puedes ir escalando posiciones a medida que vas desarrollando tu carrera profesional.

Te cuento todo esto porque sé de lo que hablo por mi propia experiencia.

En un momento determinado de mi vida laboral estaba en paro y no tenía ingresos,  había agotado todas las ayudas públicas y estaba tirando de los ahorros que poco a poco iban para abajo.

Así que el “busco trabajo de lo que sea” me lo aplique a mí misma.

Me enteré que podía trabajar en la campaña del espárrago como operario de producción envasando espárragos.

No me gustaba, en absoluto, pero “tenía que llenar el frigo”.

Pensé que, mientras tanto, podía seguir buscando un puesto de trabajo en lo que se me da bien y además compaginarlo con una formación que estaba haciendo y con la gestión de mis blogs.

Obviamente no fue  así.

Eran demasiados objetivos.

No me quedaba tiempo ni energía más que para trabajar. Ese empleo no me hacía feliz,  estaba insatisfecha, no era para mí, ni tenía futuro en él, además, era agotador.

A pesar de que sabía como encarar la situación en la que yo solita me había puesto, ya que me he formado en desarrollo personal,  me sentía mal.

Me mentalizaba y no me permitía caer en la negatividad pero era como si me estuviera marchitando.  Me iba apagando día a día.

Y sobre todo, me iba alejando de mi autentico objetivo pues no me quedaba energía ni tiempo para dedicarle.

Recuerda, donde está tu enfoque está tu energía y mi energía estaba en varios sitios a la vez dándome resultados frustrantes.

Tuve que dejar a un lado lo que verdaderamente me llenaba e importaba, para trabajar.

Como yo, estaban la mayoría de mis compañeros y se me quedó la frase de una compañera que se dedicaba a trabajar en este tipo de empleos, que a mi pregunta de por qué no buscaba otro tipo de trabajo me respondió resignada: “ Es la vida del pobre”.

No veía otra salida. Se sentía atrapada en esa forma de vida.

Eso fue un revulsivo para mí, me dije «yo no quiero este tipo de vida».

Por eso, una vez finalizado el contrato de trabajo, volví al punto de partida aún cuando la empresa seguía interesada en que yo volviera a trabajar con ellos. Ni de coña…

Con este trabajo, resolví un momento puntual pero no el problema de base, que es trabajar en algo en lo que, como mínimo, te sientas cómodo, no voy a decir que te guste al 100%. 

Que sea un contrato de más duración y que te abra las puertas a otras oportunidades o te dé cierta estabilidad.  

Obviamente, dejé de progresar y obtener resultados. Menudo parón.

Me costó bastante volver a enfocarme de nuevo en mi verdadera meta.

Una vez que dejé los espárragos, volví a centrarme en lo que quería.

Tuve que ser paciente pero llegó mi oportunidad laboral, un puesto de administrativo centrado en la gestión de informes médicos que me encantó y lo disfruté a tope.  

Y sobre todo, me sirvió para hacer curriculum, sumar experiencia, competencias y conocimientos.

Si, no era lo que estaba buscando… pero se aproximaba un montón, además el contrato era corto pero me sirvió para que me conocieran y contaran posteriormente conmigo para otros contratos.

Lo importante de esta experiencia como operario de producción es que me sirvió para aprender que:

  • El “ busco trabajo de lo que sea”  no funciona , solo sirve en un momento puntual en caso de necesidad.

Por lo demás, retrasa el encontrar donde tú verdaderamente encajas. Uno no vale para todo, tienes que buscar en qué encajas más o menos, cuáles son tus destrezas, qué se te da bien, qué te gusta hacer.

En mi caso, el trabajar en los espárragos, retrasó y paró mis proyectos.

A ese empleo no me voy a dedicar en mi vida pues no sirvo ni me gusta el trabajo en cadena, rutinario, toda la jornada haciendo lo mismo, todos los días… y no te cuento las malas condiciones laborales pero te las puedes imaginar…pero no voy a entrar en ello porque “pierdo el foco”.

  • La importancia de mantener el foco para encontrar un empleo en algo que te gusta, se te da bien o, al menos, te resulte emocionalmente aceptable ya sea como paso previo o como destino final.

Al menos busca empleos en los que las actividades que tengas que hacer no te desagraden ni te marchiten como me pasó a mí, que te sirvan como base para el siguiente escalón en tu progreso profesional.

Si es que necesitas verdaderamente trabajar, céntrate en buscar empleos, como paso previo, relacionados con el que de verdad quieres y aún no estás preparado, porque te van a aportar un montón de aprendizaje,  competencias y experiencia que lo utilizarás después.

¿Por qué enfocarse en una sola meta?

Busco trabajo de lo que sea

Cuando no tienes una meta concreta en la que enfocarte, te encuentras como a la deriva, sin rumbo fijo, y por tanto no llegas a ninguna parte realmente porque no sabes a dónde ir.

Cuando tienes muchas metas, la energía se dispersa porque apuntas a muchos objetivos y a ninguno al mismo tiempo, tienes muchos frentes que captan tu atención, que disipan tus esfuerzos.

Esto ocasiona que no logres un gran efecto, los resultados son pobres. Tienes la sensación de que estás siempre a medio camino, como que nunca es suficiente…

En ambos casos, si te centras en una sola meta, lograrás tu objetivo.

Este vídeo te lo explica muy bien.

¿Cómo me enfoco en un solo objetivo en mi búsqueda de empleo?

  1. Coge papel y lápiz. No hay nada más importante que recoger tus ideas, bajarlas a tierra, escribiéndolas en un papel.
    • Escribe un listado con tus diferentes objetivos profesionales.
    • ¿Te gustan verdaderamente esos objetivos que te has marcado? ¿Eres capaz de imaginarte trabajando de ello? ¿Qué te hace sentir?
    • ¿Qué competencias necesitas tener para desempeñarlos? ¿Cuáles tienes ya? ¿Eres creativo? ¿Te gusta trabajar en equipo? ¿Tienes capacidad de resolución de problemas? ¿Resistencia al estrés? ¿Te gusta trabajar cara al público?… ¿Qué competencias te faltan?

Si te faltan competencias ponte a buscar formación, hobbies  y/o experiencia para adquirirlas.

2. Clasifica tus objetivos por orden de importancia y el que ocupe el primer lugar será tu objetivo. Para ordenarlos pregúntate,

    • ¿Cuál es el que necesito lograr en estos momentos? ¿Al hacerlo, me facilitará el logro de todo lo demás que quiero conseguir?
    • ¿Cuál es el más factible de hacer realidad ahora?

3. Enfócate en perseguir tu primer objetivo. Préstale toda tu atención.

En definitiva recuerda:

Consigues éxito cuando tus esfuerzos se concentran en una sola meta. Si no es así tu enfoque se dividirá y obtendrás resultados flojitos.  

 

Evita dividir tu tiempo y energía en las diferentes metas que tengas. Usa tu tiempo de forma inteligente. La gente de éxito es aquella que tiene la habilidad de focalizar su energía en un solo objetivo que sea verdaderamente relevante.

 

Evita caer en el círculo vicioso de trabajar en trabajos malos. Si tienes que trabajar por una necesidad acuciante, hazlo, pero sal de ahí lo más pronto que puedas. Son una trampa.

 

Todo es energía, dirige tu atención hacia lo que te guste, te apetezca, te haga sentir bien y verás como todo fluye y te lleva a esa oportunidad laboral que estás esperando.

¿Estás de acuerdo con esta reflexión? ¿Qué opinas según tu experiencia?

Para ampliar esta información te recomiendo este libro de Jack Canfield, Mark Victor Hansen y Les Hewitt.

«El Poder de Mantenerse Enfocado»

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